24/03/2017
DE RESIDUO A RECURSO
 

El aumento de la demanda de agua conlleva un incremento en la producción de aguas residuales de las cuales, a nivel mundial, se vierten sin tratar más del 80% lo que provoca efectos nocivos en la salud, impactos ambientales negativos y también repercute negativamente en actividades económicas.

Entre los objetivos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible se contempla la mejora de la calidad del agua para lo que debe conseguirse una reducción de la contaminación mediante la eliminación de vertidos y la minimización de emisiones de sustancias químicas y materiales peligrosos.

Aumentar el reciclaje y la reutilización de las aguas residuales puede proporcionar una fuente alternativa de recursos hídricos, así como una fuente rentable de energía, nutrientes y subproductos.

La transición hacia una economía circular en la gestión de los recursos hídricos pasa por la mejora del tratamiento de las aguas residuales, el aumento del agua reutilizada y la recuperación de subproductos útiles presentes en estas aguas.

El Informe sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos 2017 de las Naciones Unidas “Aguas residuales: el recurso inexplotado” presentado recientemente aborda este año el necesario cambio de paradigma que permita apreciar las aguas residuales como un recurso valioso.

Más información